La habilidad de reciclar los plásticos que incorporan el aditivo TDPA, es otro elemento positivo de esta tecnología. Bien sea en reciclaje, aplicaciones de fertilizantes comerciales, o degradación y la eventual biodegradación en rellenos sanitarios, la tecnología de EPI es altamente versátil haciéndola ambientalmente responsable, y un medio rentable de manejar los plásticos especializados que usamos y desechamos. Estos se pueden reciclar tanto post-industria como post-consumidor.
Antes del período de 12-18 meses, y aún después, dado que no haya comenzado la degradación, los plásticos TDPA® pueden ser reciclados efectivamente.
Los sobrantes de producción, (refiles, etc.) son reciclados normalmente por los fabricantes de EPI. La cantidad normal de material reciclado es del orden del 20% para los materiales degradables/biodegradables, y del 5% para los productos finales convencionales. Esto garantiza que el producto final no se deteriore. Adicionalmente, los productos desechados una vez utilizados por los consumidores pueden reciclarse en los sistemas convencionales, siempre y cuando no se haya iniciado su degradación.
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